Con 1.946 delitos cada 100.000 habitantes, el distrito ocupa el segundo lugar entre los 24 municipios del Gran
Buenos Aires según el Sistema Nacional de Información Criminal. Un modelo que combina tecnología,
articulación institucional y trabajo comunitario.
Merlo se ubicó entre los municipios más seguros del Conurbano bonaerense, de acuerdo con los últimos datos
del Sistema Nacional de Información Criminal (SNIC) del Ministerio de Seguridad de la Nación
correspondientes a 2025. Con 1.946 hechos cada 100.000 habitantes, el distrito obtuvo la segunda tasa más
baja de la región, un 18% por debajo del promedio del Gran Buenos Aires, que fue de 2.378.
«Es una noticia que nos alegra, pero que sobre todo nos obliga a seguir trabajando. Detrás de una estadística
hay vecinos, familias y barrios que quieren vivir tranquilos», afirmó el intendente Gustavo Menéndez.
La fórmula del modelo merlense
El resultado responde a una concepción integral de la seguridad que el municipio sostiene desde hace años y
que se apoya en tres pilares:
Tecnología al servicio de la seguridad. Más de 9.000 cámaras conectadas a un Centro de Monitoreo permiten
prevenir hechos, reconstruirlos y aportar evidencia para identificar a quienes delinquen. A eso se suma una
flota de 150 móviles del Programa de Protección Ciudadana.
Articulación con las fuerzas de seguridad y la Justicia. El municipio trabaja de manera cotidiana con la Policía
bonaerense y la Justicia, y destina recursos propios a patrulleros, mantenimiento y combustible. «Aunque la
Policía depende de la Provincia, para nosotros la seguridad de nuestros vecinos no admite excusas
jurisdiccionales», sostuvo Menéndez.
Prevención desde la comunidad. Las áreas de Educación, Cultura, Deportes y Desarrollo Social, junto a las
organizaciones sociales que trabajan en los barrios, forman parte de la estrategia para llegar antes de que
ocurra el delito. En las unidades penitenciarias del distrito, el municipio acompaña a las personas privadas de
su libertad y a sus familias, genera oportunidades laborales y lleva educación primaria, secundaria y
universitaria para reducir la reincidencia.
«Seguridad es perseguir el delito, pero también es trabajar todos los días para evitar que ocurra», señaló el
intendente.
«Estamos orgullosos del resultado, pero no satisfechos. Mientras haya un vecino que sea víctima de un delito,
tenemos trabajo por hacer», concluyó.

